
En 2025, Medisolve decidió apoyar a Médicins Sans Frontières contribuyendo a las actividades del Hospital Materno de Khost, en Afganistán, un centro sanitario esencial para la salud de las mujeres y los recién nacidos en una de las provincias más pobres y complejas del país.
En Khost, el acceso a la atención sanitaria es extremadamente limitado y, para muchas mujeres, el parto sigue siendo una experiencia de alto riesgo. Las dificultades económicas, las largas distancias hasta los centros sanitarios y las restricciones a la libertad de las mujeres agravan aún más un contexto ya de por sí vulnerable, en el que recibir atención médica puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.
Ante esta realidad, el Hospital Materno de Khost de Médicins Sans Frontières constituye desde hace años un punto de referencia seguro y esencial para cientos de miles de personas, ofreciendo atención especializada a las mujeres durante el embarazo y el parto, así como en situaciones de emergencia neonatal.
A lo largo de 2025, el apoyo al proyecto contribuyó a alcanzar resultados concretos. El hospital atendió una media de 1.817 partos al mes, un 23 % más que en 2024. Cerca de 25.000 mujeres embarazadas se sometieron a controles nutricionales y se reforzaron ocho centros sanitarios de la provincia, permitiendo que un mayor número de mujeres recibiera asistencia antes de tener que afrontar largos desplazamientos hasta el hospital.
Detrás de estas cifras se encuentran las historias de mujeres, madres y recién nacidos que pudieron acceder a cuidados esenciales en uno de los momentos más delicados de sus vidas. Historias como la de Laila, que recorrió más de 100 kilómetros para llegar al hospital de MSF en Khost, donde pudo dar a luz de forma segura y gratuita.
Con todo, el valor de este proyecto también reside en el trabajo de las profesionales afganas que, cada día, contribuyen a garantizar asistencia a otras mujeres. Más del 70 % del personal que hace posible la actividad del hospital está formado por mujeres afganas. A pesar de las restricciones y las dificultades del contexto, estas profesionales locales continúan desempeñando un papel esencial en la atención, la escucha y el acompañamiento de las pacientes.
Para Medisolve, apoyar este proyecto significa materializar un principio que guía su forma de actuar: cuidar de quienes cuidan. Un compromiso que va más allá de una declaración de intenciones y se traduce en un apoyo concreto a la labor médico-humanitaria de Médicins Sans Frontières, contribuyendo a facilitar equipamiento, medicamentos y atención sanitaria en aquellos contextos donde el acceso a la salud es más vulnerable.
La colaboración con Médicins Sans Frontières representa, por tanto, un camino compartido basado en la responsabilidad, la atención y el impacto tangible. Un proyecto que sitúa en el centro la protección de la salud, el valor de las personas y la convicción de que, incluso en los contextos más difíciles, cuidar puede cambiar una historia.